ablando
de Assisi, ciudad donde nació, en los días antecedentes
su "tránsito" fray Francisco dijo:
"Señor, creo que esa ciudad una vez fue refugio
y morada de hombres malvados y inicuos y también de hombres
de mala fama de todas esas regiónes. Pero, por tu abundante
misericordia, y en el tiempo que más te agradeció,
demostraste tu infinita bondad, así que la ciudad se
volvió a ser un lugar de refugio para los que te conocen
y que glorifican tu nombre y difunden perfume de vida sagrada,
de recta doctrina y buena fama a todo el pueblo cristiano. Yo
te rogo, por lo tanto, Oh Señor Jesus, padre de misericordia,
que no tenga en cuenta de nuestra ingratitud, sino de acordarte
solamente de la abundancia de la bondad que nos has demostrado.
Para que esa ciudad sea siempre tierra y habitación de
los que conocen y glorifican tu benedito nombre en los siglos
de los siglos.. Amen"
(Leyenda perugina, 99)
La excepcional historia de San Francisco y la diffusión
de la ideología franciscana representan la llave de lectura
de la historia de esa ciudad, divenida un símbolo de
los ideales de spiritualidad y paz. Ese cuadro se introduce
perfectamente en la escena urbana, medieval en su aspecto y
por su esquema, donde los munumentos franciscanos se injertan
como puntos de apoyo ordenadores.
Para acentuar la rapresentatividad del lugar, contribuieron
las intervenciónes urbanísticas inspiradas a la
revalorización romántica de la edad media, con
sus filiaciónes sagradas, que llevaron, durante el noveciento,
al restablecimiento de un espacio hipergótico. La economía
del país se funda en el turismo. La afluencia de los
peregrinos es una acostumbre secular, desde los tiempos de la
edificación de las tres grandes basílicas de San
Francisco, Santa Chiara (las duas del siglo XIII) y de Santa
Maria de los Angeles, construida en el '500, por las reuniónes
de grandes muchedumbres cerca de la modesta " Porziuncola
" (celda). La ciudad, que ofrece una imagen muy rara de
centro histórico aislado en el verde colinar, se queda
separada, casi quisiera dinstinguirse, de la llanura más
"material", donde las antiguas aldeas (Santa Maria
degli Angeli, Petrignano) se han extendidas en periferias industriales,
bastante animadas.
En los ultimos años Assisi, que hoy día tiene
aproximadamente 25.000 habitantes, ha asumido el papel fuerte
y noble de "Ciudad de la paz": un mensaje de
inpiración franciscana que se afirma cada año
más en la "Marcha de la paz en el mundo".
Paolo Rossi
paolorossi62@libero.it
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